Señora de la libertad

Carazo, Juan J. La Prensa Libre (San José, Costa Rica), 14 de junio de 1999, p. 2

Carmen Lyra: 50 años después de su muerte

No era una simple maestra de adorno y de ficción que se contentaba con llenar de contenidos a sus alumnos: era madre de los niños de su escuela y cuando vio la miseria, el frío y las desnudeces de sus hogares, se sintió inmersa y lanzó un grito que aún resuena y resonará siempre… mientras existan en nuestro país y en el mundo niños enfermos, raquíticos, descarriados que padecen todas las miserias por culpa de una sociedad egoísta.

Uno de los más altos y finos espíritus de nuestro país, escritora brillante, poetisa profunda, maestra extraordinaria, mujer ejemplar, militante inapreciable de las causas más elevadas de nuestra América Latina, estos son sólo algunos de los calificativos que se le dan a María Isabel Carvajal, más conocida como Carmen Lyra.

Nació un 15 de enero de 1888 en la cuidad de San José. Muy pronto siente la inclinación o  vocación de servir a los pobres. Después de haber concluido sus estudios en esta ciudad, inició su labor como novicia en el Hospital San Juan de Dios. Se graduó como Maestra Normal.

El dolor humano y las miserias que cada día observa le van provocando la necesidad de relatarlas, inicia así su labor literaria. Posteriormente se integra al Centro de Estudios Germinal y asume la dirección de la Revista Renovación.

Viaja a Europa a estudiar en la Universidad de París, enviada por el Gobierno de la República. A su regreso volvió a la enseñanza, a la que se había dedicado antes de su viaje y en especial a la educación infantil preescolar.

Ella fue quien fundó en San José la primera escuela maternal Montessoriana; para la que creó el material y los métodos indispensables.

Su talento y su inquietud la llevaron siempre en una actitud de protesta contra la inmoralidades cometidas por el orden establecido, en diversas actividades sociales y políticas. En su vieja casa de San José se reunían los grupos de jóvenes intelectuales y escritores en los años 30 y 40.

Desde 1931 se afilió al reciente partido comunista, que se llamó  bloque de Obreros y Campesinos y más tarde Vanguardia Popular. Como ella había leído muchísimo y poseía una amplia cultura universal, desde el primer momento fue directora intelectual del partido.

Su ingreso al Partido Comunista de nuestro país le permite publicar artículos en el semanario “Trabajo”; en ellos denuncia las pésimas condiciones  en que viven los barrios pobres. Nadie puede dudar del gran valor de esta mujer que amó sobre todas las cosas la tierra en la que nació. Carmen Lyra condujo al pueblo en su lucha contra la dictadura de los hermanos Tinoco, que culminó con el incendio del diario La información. Fue perseguida por diferentes gobiernos que vieron en ella a una defensora de la justicia y de la razón.

Su obra literaria

Sus primeros trabajos escritos fueron exclusivamente literarios y aparecieron en las revistas Pandemonium, Ariel y Atenea, o como parte de publicaciones colectivas.

Más tarde cuando privó en ella la ideología social, publicó en Repertorio Americano, en las revistas Renovación (la que ella dirigió y en los diarios del país, sobre todo en “Trabajo”, órgano del Partido Comunista. Sus primeras publicaciones fueron cuentos cortos y artículos de crítica literaria.

Su primera obra importante apareció en 1918, “Las Fantasías de Juan Silvestre” y poco después se publicó su mejor obra de juventud la novela “ En una silla de ruedas”, obra costumbrista y sentimental. Su libro más conocido y popular del que se han hecho gran número de ediciones, es “ Los cuentos de mi tía Panchita”, colección de narraciones para niños, sobre temas populares de diversas fuentes, vertidos por la autora al lenguaje y a las circunstancias costarricenses.

Otro aspecto interesante de esta escritora es la serie de dramatizaciones infantiles, que escribió para las escuelas.

El resto de su obra es periodística y de combate, cuadro sociales de sátira y pequeños ensayos, entre los que se destaca el conjunto titulado “Bananos y hombres”. En sus últimos escritos hay fuertes censuras contra la explotación extranjera, la sociedad, la iglesia y las instituciones oficiales.

Es interesante observar que, a pesar de que conocía la doctrina marxista, en sus escritos no acude a razones doctrinarias sino a la copia de la realidad, con fuerza y recursos de verdadera escritora.

Su legado social

Durante el gobierno de Julio Acosta, Carmen Lyra es enviada a Europa en un viaje de estudios. Allí recibe la influencia de las ideas de Haya de la Torre, la naciente revolución Rusa, el fascismo Italiano y la revolución de ideas de Rodó, Vasconcelos, Ingeniero y Hostos entre otros.

Todo esto provocó un cambio en el estilo de Carmen Lyra nacido de la trasformación de sus ideas relacionadas con educación, cultura y las relaciones sociales entre las diferentes clases.

Por su actividad política fue castigada con el exilio en México, país en el cual murió, un 13 de mayo de 1949.

La violencia política trajo a Carmen Lyra hasta México.

Arrancada de su pueblo y de su tierra; como acto final de una serie de hondas conmociones que sufriera en nuestro país, vivió en México llena de angustias por la suerte de los suyos y por los acontecimientos dramáticos que se venían desarrollando en esa época.

Allá enfermó y murió. Su último deseo era morir en su Patria; pero eso no fue viable.

La muerte de María Isabel Carvajal dejó un sitio que muy pocos pueden ocupar; pero también dejó una senda llena de luz para nuestros niños, mujeres y hombres de estas tierras.

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Su obra no ha de extinguirse, sino que con el tiempo ha de creer, porque parte de ella se renueva cada año por estos ámbitos, en los cuentos maravillosos que ella contó para todos los niños actuales y futuros.

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Carta de Magón a Carmen Lyra

New York, Abril 17 de 1920.
Srta. María Isabel Carbajal
San José – Costa Rica.

Estimada Carmen Lira:

El mutuo amigo García Monge, alias “Moto” acaba de enviarme el último tomo de sus colecciones “Cuentos de mi tía Panchita”, debidos a su pluma. No he podido resistir al impulso de escribir a Ud. unas dos gruesas palabras de felicitación y mi promesa de escribirle largo y tendido cuando concluya la lectura. Voy o iba anoche por “Uvieta”, hasta ahora el que más me ha gustado.

Como yo reclamo y mantengo ser el iniciador en Costa Rica de la literatura de Costumbres, tengo y asumo el derecho de lamentarme o felicitarme con la aparición de nuevos libros del género.

El suyo es de los que me han “Vuelto turumba” y me han puesto más contento que negro con zapatos nuevos.

Porque yo conocí a su “tía Panchita” que en casa se llamaba “Manuela Jiménez” y en otras casas allá por 1890 debió llamarse “Sunción” o “Mona” o “Chedes” o “Trenidad” y fuí grandísimo Compinche de ella y me le arrecostaba con temblorosa ansiedad y temerosa expectación a escucharle sus fantásticos “Cuentos de Camino” con súbitas apariciones y aventuras del Cadejos, la Zegua y la Llorona y el Patas, todos más o menos tarde derrotados y hechos chuicas por la flamante espada del “Príncipe Encantador” o por las burdas Argucias del “Tonto” que siempre resultaba ser el más “Vivo”.

La boca la tengo hecha agua, leyendo su libro y lanzando mi memoria a los felices años de mi niñéz, cuando mi Cátedra preferida era la Cocina, mi Liceo el corredor de mi tía “Cholita” Castro de Zúñiga y mis teorías las de Bertoldo, Sancho, Don Quijote, Pedro Urdemales y ñor Valentín y Sequeira o Secaira, el atormentador de Don Braulio Carrillo.

Dios se lo pague y la Vírgen me la guarde de toda contingencia por haberme sonado ese cascabelito de oro en la purísima oreja, que me ha causado íntimo regocijo. Así se hace que ya prontito el “Moto” echará también mis Cuentos en el libro y entonces me daré el gustazo de dedicarle un ejemplar pa que vea!

Eche acá esos cinco libros y no se caliente si le digo que soy su servidor y amigo,

Magón

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Fuente: Cosas de Jota (Blog)

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Carmen Lyra escribió para todos los niños

“Carmen Lyra escribió para todos los niños”. La Nación, 3 de agosto de 1988, p. 3c

Compuso atractivas páginas de textos de lectura para la escuela primaria. En ellas, lo pedagógico, lo instructivo, lo adoctrinador se convertían en lecturas atractivas con las que encantaba a los lectores.

Uno de los mejores resultados de la cátedra de Literatura Infantil que desempeñó en la Escuela Normal de Costa Rica, fueron sus obras de teatro para niños: “Ponerle el cascabel al gato”, “La Cigarra y la Hormiga”, “Caperucita Roja”, “Zarzuela” con música del maestro Julio Fonseca, “Ensueños de Navidad”, “La Niña Sol” y “Había una Vez”.

Carmen Lyra fue la introductora y la creadora, en nuestro país, del teatro destinado al público infantil.

Entusiasmadas por dar a los niños literatura a su alcance, Lilia González, educadora eminente y Carmen Lyra, publicaron la primera revista con orientación moderna ofrecida a nuestros escolares “San Selerín” la que muy pronto llegó a ser famosa en el mundo escolar del país.

Su famosa obra de la literatura infantil es “Los Cuentos de Mi Tía Panchita” publicado en 1920, en la que recogió 23 relatos de la tradición popular y otra serie de cuentos cómicos y picarescos del personaje Tío Conejo, considerado compatriota nuestro, a pesar de que se cree que vino de África.

Sus preocupaciones sociales

Después de graduarse como maestra normal en el Colegio Superior de Señoritas, Carmen Lyra ingresó como novicia religiosa, a trabajar en el Hospital San Juan de Dios. Pero sus preocupaciones sociales la alejaron de los hábitos e inició su actividad literaria en los periódicos y revistas más importantes de la época, tales como Páginas ilustradas, Pandemonium, Ariel y Atenea.

A sus 26 años, asumió la dirección de la revista artística y pedagógica Renovación y en 1918 se publicaron sus primeros libros Fantasías de Juan Silvestre y la novela romántica En una silla de ruedas.

En 1931 publicó en Repertorio Americano, y su ensayo “Bananos y Hombres” también colaboró con el periódico Trabajo órgano del Partido Comunista. Como ves, Carmen Lyra no sólo fue educadora y escritora, también fue una castigada tiempo completo con el exilio en México, país que la acogió.

Porque Carmen Lyra era tan enérgica y combativa, que identificada con las demandas del pueblo, participaba en mitines y manifestaciones. Ella misma dirigió a los maestros contra el Gobierno de Tinoco, el 13 de junio de 1919, lo que culminó con la quema del periódico “La Información”, vocero de esa dictadura.

El arma de Carmen Lyra, la espada con la que trataba de construir un mundo justo para sus niños, era su pluma.

Carmen Lyra murió un 13 de mayo en Ciudad de México. Sus restos llegaron a Costa Rica el 19 de mayo, y nuestra tierra le dio sepultura.

Tiempo después, Costa Rica quiso brindarle homenaje, y en la planta baja del quiosko del Parque Central, se inauguró en San José en 1971 la Biblioteca Infantil que lleva su nombre.

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Historias conyugales

Quiros J. Maribelle. “Historias Conyugales”. La Nación.  (San José, C.R.), 10 de marzo 1993


Anacristina Rossi trabaja en los últimos detalles de su libro de relatos “Historias conyugales”

Anacristina Rossi comenta su premio centroamericano y el éxito en librerías de La loca de Gandoca”

La posición de la mujer en la pareja y lo que el matrimonio significa para ellas, en el marco de una naturaleza marina amenazada, es analizada por la escritora Anacristina Rossi en su cuento Marea alta.

Con esa obra la costarricense, autora de las novelas María La Noche (premio nacional 1985) y La loca de Gandoca, obtuvo el premio único del certamen XXX Juegos Florales Carnaval Mazateco 1993, en febrero pasado.

Este certamen regional es organizado anualmente por el Centro Universitario de Sur Occidente, de la Universidad de San Carlos de Guatemala, y la Municipalidad de Mazatenango Suchitepequez.

Comprende las ramas de teatro, narrativa corta (cuento) y poesía, y pueden participar escritores centroamericanos residentes en el área o en el exterior.

“Es un premio modesto pero muy importante, como todo reconocimiento. Es la primera vez que participo en un concurso. No lo había hecho porque considero que el mejor premio es que lean mis obras, pero necesitaba una reafirmación literaria después de tanta ecología”, comentó la escritora.

Explicó que Marea alta es un cuento largo que forma parte del libro Historias conyugales, el cual reúne once relatos sobre la convivencia entre parejas.

El escrito, que está prácticamente listo para ser publicado, está basado en historias reales o imaginarias. “No son relatos de denuncia, tienen su origen en cosas que he visto o vivido”.

Crisis matrimonial

Al final, en esas historias de parejas prevalece el desencuentro sobre el encuentro.

“Concluyo que el matrimonio, no la vida en pareja en sí, es una institución en crisis, obsoleta por no adaptarse a los cambios de la sociedad, en la que la peor parte siempre la llevan las mujeres”, explica la escritora.

En el caso de Marea alta, el relato se desarrolla en las playas del pacífico costarricense, en 1992, donde el mundo miserable del “campesino subdesarrollado” se confunde con el “miamisado” de la sofisticada burguesía nacional” y la lucha de los ecologistas contra el desastre natural inminente.

“Es sobre todo una historia de amor entre un visitante y una mujer que no existe. Es un cuento de misterio en que el personaje femenino es un enigma, su intención no es ecologista.”

Anacristina asegura que el relato está inspirado en el poema Mañana, de A. Tennyson, pues toma su esencia de ‘la espera de la mujer, porque a todas nosotras, aunque no queramos, la vida nos enseña a esperar”.

Si bien diferencia Marea alta de María La Noche o La Loca de Gandoca, Rossi acepta que comparten la temática del deseo de una mujer, la lucha por la vida y por la naturaleza, como el resto de los cuentos de Historias conyugales.

Sobre el éxito en librerías de La loca de Gandoca, novela de denuncia ecológica en torno a la destrucción del refugio de fauna silvestre Gandoca Manzanillo, la escritora se mostró muy satisfecha.

El mes pasado, Editorial Universitaria Centroamericana puso a circular la tercera edición de la obra, que consta de 3.000 ejemplares, al agotarse los 2.000 de la primera y segunda edición entre octubre de 1992 y enero de 1993.

“Espero que por lo menos sirva para cambiar en algo la situación que amenaza a la ecología costarricense. Me demuestra que si el tico no lee es porque no se le está escribiendo sobre los temas que le interesan.”

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No está tan loca la de Gandoca

Semanario Universidad, 21 de mayo de 1993

El refugio de Gandoca Manzanillo ubicado en Limón se asemeja a lo que pudo haber sido el paraíso, pero igual que en la historia bíblica llegó la «serpiente» (inversión extranjera) a provocar el conflicto y la destrucción.

En los últimos meses en dicho Refugio se desató una lucha entre el gobierno, asociaciones ambientalistas y el empresario checo Jan Kalina, por daños cometidos al ambiente.

Una clara denuncia del problema quedó plasmada en el libro «La loca de Gandoca», de Anacristina Rossi.

Rossi, quien tiene una propiedad en esta zona, ha vivido de cerca los problemas que se han presentado y las violaciones cometidas por Kalina en el refugio, por esta razón es que escribió el libro.

En la obra se narra como la región se convirtió en un ejemplo vivo del ultraje, cuando una extranjera inicia la construcción de un proyecto turístico llamado «Eco Dólares» (en la realidad se llama Proyecto de Desarrollo Turístico Punta Uva S.A.), sin estudios de impacto ambiental.

«Daniela», principal personaje del libro, se ve inmersa en un proceso de lucha contra quienes aprobaron la venta de la soberanía nacional.

Las violaciones que se dieron con el proyecto del hotel Las Palmas, ubicado en Punta Uva se centran en la construcción de cabinas sin control (al no contar con el permiso de las autoridades correspondientes); y tala indiscriminada de árboles.

También se destruyeron arrecifes únicos en el mundo para construir un canal de drenaje del terreno, con lo cual se viciaron los 50 metros de milla marítima pública, ya que este obstruye el paso peatonal.

Además, se construyó un bar en zona inalienable, así como la utilización de palmeras para alumbrado público, se utilizó un tractor en la playa para nivelarla y posteriormente se tiraron los sedimentos al mar.

Las irregularidades del proyecto turístico se basaban en violaciones a la Ley Forestal, la Ley Vida Silvestre, el Decreto del Reglamento del Refugio y no cumplían con los permisos de uso concedido por el Gobierno.

El final de la historia literaria parece no haber terminado, pues en marzo de este año, fue revocado el permiso de uso.

En el acta declaratoria del MIRENEM se especifican los trámites administrativos seguidos en el caso, las violaciones hechas por Kalina y se le concede un plazo de 6 meses para dejar el lugar como lo había encontrado

Ante esta situación Kalina presentó un recurso ele amparo ante la Sala IV, el cual fue resuelto a su favor, esta semana, debido al procedimiento utilizado por el MIRENEM.

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Color en el mapa literario

Durán Luzio, Juan. “Color en el mapa literario”. La Nación. Ancora.  (San José, C.R.),  23 de febrero de 2003, p. 9


Con la novela Limón Blues, de Anacristina Rossi, culmina el proceso de inclusión al territorio letrado de la patria, de la tradición afrolimonense, que se yergue aquí indiscutidamente como otro de los pilares de la nacionalidad

En un ensayo revelador aparecido en 1954, León Pacheco postulaba que el costarricense, enraizado desde la colonia en el valle central, apenas había comenzado, ya bien entrado el siglo XX, la incorporación de las otras regiones del país a su visión cultural, en especial, a su mapa literario: “Los centros urbanos históricos, situados en la Meseta Central, continúan siendo el escenario de su vida social, económica, intelectual, emocional. El litoral del Atlántico, primero, y el del Pacífico, después, han sido regiones del territorio nacional añadidas muy recientemente a la totalidad del país desde todos los puntos de vista. En ellos viven tipos humanos extraños a nuestras tradiciones: el negro jamaicano y el nicaragüense en el Atlántico. Últimamente, en las nuevas plantaciones bananeras del Pacífico, el nicaragüense y el panameño. El tico es un ser esporádico en esos litorales. Para el habitante de la Meseta Central esas zonas se hallan fuera de su alcance y representan, para las modalidades de su existencia sedentaria y perezosa, la aventura de un mundo nebuloso”

Primicias caribes

Sin duda que desde 1931, con la aparición en forma de libro de los relatos de Bananos y hombres, de Carmen Lyra, se comenzaba a percibir el Atlántico; luego en 1941, Mamita Yunai expande esa mirada primera pero, en ambos casos, la visión era guiada por una perspectiva unilateral: focalizan necesariamente solo el conflicto que entonces creaba entre sus trabajadores locales la célebre compañía transnacional. Tales eran, por lo demás, las urgencias políticas de Carmen Lyra y Fallas, quienes –sobre todo Calufa– con sus obras respondían más bien a las demandas sociales y estéticas de una posición partidista.

Después, con las novelas de Joaquín Gutiérrez, el espacio del Caribe apenas deja de ser el territorio plano de las fechorías de la United Fruit, pues sus obras (Puerto Limón, en 1950 y Murámonos Federico en 1973) si bien de alcance más amplio, situaban otra vez como centro el asunto de los bananales: el hombre blanco de la meseta afincado allí en pugna con las compañías extranjeras. Acaso por eso Cocorí, libre de aquellas presencias, aparezca, más allá de la fábula infantil, como una primera visión amable y mítica de ese escenario espectacular.

Luego sobresalen los cuentos y novelas de Quince Duncan, nieto de aquellos emigrantes jamaiquinos, “tipos humanos extraños a, nuestras tradiciones”, como temió Pacheco.

De niño, Duncan crece en Estrada de Matina, leyendo autores y periódicos ingleses, pero se hace escritor en San José, situado entre la divergencia de dos lenguas, el inglés y el español, con sus culturas diversas y, ciertamente, habitado por regiones diferentes. Aunque en su narrativa el mundo es visto a menudo desde la perspectiva de un hombre negro, estos se refieren más a la vida del valle intermontano que a Limón; dejó, en cambio, la crónica del pasado de su gente en un libro de historia, El negro en Costa Rica, compilado y escrito en 1972 con la sólida colaboración de Carlos Meléndez.

Concurrencia histórica

Pero en estos días, con la aclamada aparición de la obra de Anacristina Rossi, esas tierras y seres dejarán por fin de ser “la aventura de un mundo nebuloso” porque en sus páginas han llegado a ser un capítulo claro y definido en el mapa histórico y humano de la formación de la nacionalidad. Al amplio escenario de esta crónica novelada, que arranca a fines del XX, apoyada en un rico cuerpo de documentos históricos, concurren el negro jamaicano tanto como otros emigrantes caribeños, hispano o anglo hablantes, además del costarricense meseteño. Y a esta convocatoria asisten movidos por los fines más variados, aunque las tres figuras centrales de Limón Blues van impulsadas por el amor: dos historias, una de pasión y otra de afecto, organizan el desarrollo de una novela que alcanza con creces su afán totalizador porque la cultura afrolimonense descrita es la de allí y la de todo el Caribe, y gracias a esas historias el relato se expande hasta Jamaica, Cuba y Nueva York, porque ocurre durante años en los cuales surge un universalismo panafricano encabezado por el polémico Marcus Garbey –el de la Black Star Line– mentor de la fallida cruzada por el retorno al África y personaje importante en la novela. Es por eso que la voluntad de inclusión narrativa de esta obra de cuatrocientas páginas llega más allá del continente: hasta la convulsionada Liberia, utopía soñada y fallida para el retorno del negro americano.

Con Limón Blues viene a culminar el proceso de inclusión al territorio letrado de la patria, de aquella geografía visitada pero apenas editada en las páginas de sus dramas cotidianos. Pero, por otra parte, desde esta novela comienza el desafío para enriquecer, más allá de lo ahora propuesto, la tradición afrolimonense que se yergue aquí indiscutidamente como otro de los pilares de la nacionalidad.

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¿Quién es Anacristina? ¿Qué es La loca de Gandoca?

¿Quién es Anacristina Rossi?

Anacristina Rossi es una escritora ecologista, que también fue por muchísimos años (casi 20) activista, pero que tuvo que dejar el activismo ecológico por amenazas de muerte que iban en serio, como ocurre tantas veces en este país, aunque es una realidad que nunca se muestre, que a los ecologistas nos amenazan de muerte, y por eso dejamos de luchar. Pero sigo siendo escritora, y sigo siendo ecologista.

¿Qué es La loca de Gandoca?

La loca de Gandoca es un testimonio de una de las luchas más dolorosas que se han dado probablemente en este país por un maravilloso lugar que debió haber sido parque nacional, y por los intereses de los empresarios se convirtió en refugio de vida silvestre, y no en parque nacional, lo cual permite que comercien con las tierras y se vendan y toda esa maravilla y esa belleza sea asesinada.

Da el testimonio con un enorme sufrimiento de la destrucción de ese maravilloso lugar, una destrucción lenta que La loca de Gandoca ayudó a mantener en ciertos momentos, pero que sigue inexorablemente y cualquiera que vaya y visite se dará cuenta de que La loca de Gandoca está 100% vigente en Gandoca Manzanillo y desgraciadamente en muchos otros lugares de Costa Rica y en el mundo.

Anacristina Rossi, 4 de octubre, 2011

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Al fin, María la noche llegó

Díaz, Doriam. “Al fin, María la noche llegó”. La Nación.  (San José, C.R.), 20 de noviembre, 2003


Hoy (20 de noviembre de 2003) se presenta la edición tica de la novela de Anacristina Rossi.

FOTO DE KATTIA VARGAS / LA NACIÓN

“Después de 18 años, he vuelto a leer María la noche y pensé que la hubiera vuelto a escribir igual”, dijo la escritora Anacristina Rossi.

A María la noche le tomó 18 años llegar a Costa Rica. Esta noche, a las 8 pm., en el Centro Cultural Chile se presentará la primera edición costarricense, bajo el sello de la Editorial Costa Rica (ECR), de esa novela de 1985 de Anacristina Rossi.

Para llegar hasta aquí, la obra creció fuera de Costa Rica, mientras que aquí apenas era conocida por un pequeño grupo de lectores, en su mayoría bien impresionado por la irreverencia y los aportes del texto.

María la noche fue publicada en 1985 por la editorial Lumen en España y por el sello Actes Sud en Francia en 1997. Además ganó el Premio Aquileo J. Echeverría en novela en 1985.

De oídas muchos lectores se enteraron de que la novela era importante; no obstante, en Costa Rica circularon pocos ejemplares que pasaron de mano en mano.

A partir de ahora, la novela podrá conseguirse con facilidad en las librerías nacionales.

Poco conocida

“La primera edición costarricense es algo muy hermoso y duro. Duro porque la novela prácticamente no se conoció en Costa Rica, fue un secreto que se pasó de mano en mano. Se vendió y se leyó en España, pero no tuvo suficiente repercusión”, afirmó Rossi, autora de La loca de Gandoca y Limón Blues (Premio Aquileo J. Echeverría 2002 y Premio Áncora 2001-2002 en literatura).

Para la autora, el libro no ha sido tomado en cuenta por el grueso de los expertos en literatura costarricense y los lectores ni lo conocen. “En un Congreso de Literatura Centroamericana no se ha hablado de ella”, dijo.

No obstante, ese saborcillo amargo por la suerte de su texto se endulza al pensar que la ECR se tendrá que encargar de distribuirlo por todo el país.

Búsqueda femenina

Anacristina asegura que si hubiese escrito María la noche ayer sería igual que la que publicó hace 15 años. Es decir, sigue vigente.

Ella puntualizó: “Su búsqueda sigue vigente, es la búsqueda del mundo interno femenino en un mundo totalmente masculino. María la noche es un libro en femenino, es la búsqueda de la sensibilidad, de las relaciones humanas y de la sexualidad desde una mujer. Cuando una habla con las mujeres se da cuenta de que existe una insatisfacción inmensa”.

María la noche muestra a la Anacristina poética, pues otro de sus intereses fue desarrollar en el texto el lenguaje poético.

De todo esto y más se hablará esta noche. La novela será presentada por Ginnette Barrantes y Werner Mackenbach.

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