Algunas notas sobre Fragmentos de la tierra prometida, de Fernando Contreras Castro

Camacho y Guzmán, Gustavo. “Algunas notas sobre Fragmentos de la tierra prometida, de Fernando Contreras Castro”. Heredia, Costa Rica: UNA. Facultad de Filosofía y Letras. Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje. 26 de setiembre 2012 (ponencia)

En la producción literaria de Fernando Contreras ha sido notorio su carácter predominantemente novelesco, pero su última publicación, si bien cuenta con gran unidad formal y estilística, no es un tipo de literatura al que el medio nacional esté familiarizado.

El volumen Fragmentos de la tierra prometida (2012)ofrece una serie de relatos caracterizados por su extrema brevedad, a los que la crítica ha llamado como minicuento, microrrelato, ficción súbita, entre otros. Si bien es cierto esta forma de narrar ha existido desde hace tiempo, la teoría de la literatura aún no muestra un criterio unánime, aunque algunos estudiosos han intentado sistematizar algunas ideas claras sobre el minirrelato.

Dentro de los ensayos teóricos de la minificción hispanoamericana, Rodríguez Romero (2007: 35-36) sostiene que este tipo de escritura ha existido en diversas latitudes como Japón, la India y Grecia a lo largo de la historia, aunque fue en el siglo xx cuando en el mundo hispánico se experimentó un auge del relato breve gracias a autores como Julio Cortázar con el clásico Historiasdecronopiosydefamas (1962), y Augusto Monterroso, a quien se ha considerado como uno de los maestros del género por su microrrelato “El dinosaurio” (1959).

La crítica parece mostrar unanimidad en cuanto al carácter polémico de la minificción, al considerartla como de difícil filiación con las características convencionales de la narrativa. Una de las razones que saltan a la vista para declarar al minicuento como ajeno a las clasificaciones tradicionales es que, en general, no ofrece el desarrollo de una historia; más bien, sus acciones se condensan en exceso y su narración es muy económica (Rojo, 2009: 34). El no mostrar grandes desarrollos en la narración es uno de los aspectos sobresalientes del género: los minirrelatos no presentan una gran descripción de ambientes y personajes, como es el caso de la novela, además de que en algunos casos se elimina el aspecto temporal (Rodríguez, 2007: 44).

David Lagmanovich, en El microrrelato hispanoamericano, sostiene que el auge de esta forma de escritura no es un fenómeno aislado ni exclusivamente propio de la literatura del siglo anterior, sino que obedece a toda una tendencia del arte de la modernidad, que buscaba “eliminar las redundancias, rechazar la ‘ornamentación’ innecesaria, abolir los desarrollos extensos y privilegiar, en definitiva, las líneas puras y la consiguiente brevedad” (2007: 49). Desde esta perspectiva, se podría argumentar que, para el caso de Contreras, la publicación de Urbanoscopio(1997)es la antesala a los Fragmentosdelatierraprometida(2012), puesto que para Violeta Rojo (2009: 34), así como para la tradición literaria anglosajona, se considera que la microficción puede llegar a ser de hasta cinco páginas, cuando las narraciones de Urbanoscopiono superan las tres cuartillas.

Dentro de las características propias de Fragmentosdelatierraprometida,tres subtítulos con el nombre de “Coordenadas espaciales”, “Coordenadas temporales” y “Personajes”, funcionan como didascalia y presentan, al estilo de un texto dramático, el contenido general del libro en cuanto al espacio, el tiempo y los personajes, los tres elementos en que se encuentra la unidad temática del libro.

Cuando los minirrelatos presentan el elemento espacial, se va a tratar, generalmente, de lugares devastados o estériles. Un ejemplo de esta hostilidad del espacio se encuentra en el minicuento titulado “Inseminación artificial”, puesto que la siembra no puede llevarse a cabo con los métodos tradicionales: “Los nómadas se meten un grano en el oído. Cuando germina, se lo sacan con cuidado y lo siembran en esos sacos de tierra que cargan en las espaldas” (Contreras, 2012: 65). A este lugar hostil se le oponen las “zonas protegidas”, amuralladas por entero, donde la tierra es buena, hay agua potable y granjas (35) y donde viven los poderosos, ajenos al padecer del “nosotros” que narra muchos de los textos.

Otra de las características del espacio es la contaminación excesiva y el deterioro irreversible del medio ambiente. En “San Francisco caminó sobre las aguas”, los personajes sobreviven a un terremoto caminando sobre la basura que cubría el mar (44).

Con respecto a los personajes, más que caracteres o funciones definidos, el lector se encontrará con grupos: con entidades colectivas que sufren hambre, despojo, abandono y frío  interior y que buscan la forma de sobrevivir un minuto más. El minirrelato “No es solo por el frío” expresa elocuentemente esta idea, el narrador busca un poco de calidez, el calor de un abrazo más que el abrigo del cuerpo (89).

En pocas palabras, los personajes que se encuentran a lo largo de estos minicuentos no conocen más realidad que la supervivencia del más fuerte y la constante competencia despiadada por subsistir, como es el caso del texto titulado “Del libre comercio”: “Todo es negocio, todo es canje en los caminos y en los precarios en torno a las zonas protegidas, especialmente las armas con que nos matamos unos a otros” (45).

Contreras también ofrece en algunos relatos de esta colección, un abordaje paródico a la misma literatura, pues algunos de estos minicuentos retoman textos canonizados por la crítica literaria con el fin de continuarlos o reescribirlos desde la estética que rige el texto. Algunos ejemplos de narraciones breves que abordan este aspecto presentan en el título su antecedente literario, sea que se trate de una reelaboración, tal es el caso de “451 F”, “Arquetipo de Romeo y Julieta”; aunque en ciertos casos haya una referencia directa al texto del que se trata, por ejemplo: “’Casa tomada’” escribe un nuevo final al cuento homónimo de Cortázar; otra posibilidad en cuanto al abordaje de la literatura es presentar el comentario de otro texto; en “Augusto M.” el lector se encontrará con una reflexión en trono a “El dinosaurio”, el minicuento considerado como paradigma de la minificción hispanoamericana

En general, el tono que priva en ciento catorce páginas de lectura es amargo, desencantado y marcado por la desesperanza ante la desolación de un mundo destruido, de ahí que su carácter postapocalíptico tenga matices proféticos y sea una apelación directa para el lector de los Fragmentosdelatierraprometida;uno de los mejores ejemplos de esta idea  es el texto titulado “Relación precio/costo”:“Mucho tiempo… Muchas vidas… Mucho dolor… Mucho absurdo… Muchas esperanzas… Mucha agua hubo de pasar bajo el puente para llegar a comprender que lo contrario de la competencia era la solidaridad” (112).

Referenciasbibliográficas

Contreras Castro, Fernando. Fragmentos de la tierra prometida. San José: Legado, 2012.

___. Urbanoscopio. San José: Norma, 1997.

Lagmanovich, David. Elmicrorrelato hispanoamericano. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional, 2007.

Quesada Soto, Álvaro. Brevehistoriadelaliteraturacostarricense. San José: Editorial Costa Rica, 2010.

Rodríguez Romero, Nana. Elementos para una teoría del minicuento. 2 ed. Boyacá: Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, 2007.

Rojo, Violeta. Breve manual (ampliado) para reconocer minicuentos. Miranda: Equinoccio/Universidad Simón Bolívar, 2009.

Comprar "Fragmentos de la tierra prometida"

Comprar “Fragmentos de la tierra prometida”

Anuncios
Entrada siguiente
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: